CEFALEA (dolor de cabeza fuerte e intenso)

Aunque se han diagnosticado 15 tipos distintos de cefaleas, la mayoría de ellas han sido    etiquetadas de migrañosas o tensionales, las mujeres representan del 60 al 75% de los enfermos con cefalea migrañosa o tensional.

La cefalea migrañosa (o vascular) afecta a un solo lado de la cabeza, aumenta hasta un punto en que la sensación pulsátil de martilleo es común e intensa y finaliza al cabo de ocho horas, como promedio, aunque puede durar desde pocas horas hasta varios días. Es frecuente que se acompañe de pérdida del apetito, náuseas y cansancio y con menos frecuencia de vómitos, palidez, diarrea, vértigo, hipersensibilidad al sonido y a la luz y frío en las extremidades.

Los factores que influyen en la cefalea tienen una predisposición psicológica muy elevada ya que la vulnerabilidad del ser humano a la cefalea tensional puede no estar relacionada con factores genéticos, sí que puede incrementarse en los casos de depresión. Los síntomas depresivos (por ejemplo, los cambios apetito, la escasa concentración, el descenso de la actividad sexual, el retardo psicomotor, las manifestaciones de tristeza y la ideación suicida) a menudo están correlacionados con la cefalea tensional crónica, sugiriendo que en algunos casos ésta podría ser secundaria a una depresión subyacente…

Desde hace tiempo se ha relacionado la cefalea tensional y la migrañosa con el estrés diario. Los precipitantes emocionales o situacionales son los que mayor importancia tienen en los sujetos con cefalea tensional diagnosticada a conciencia, encontrando que más de la mitad de los casos de migraña estudiados, estaban relacionados con acontecimientos estresantes. Hay también otros factores como una variedad de alimentos, bebidas, fármacos y factores ambientales que pueden hacer aparecer las cefaleas. Las comidas y bebidas que contienen nitritos, y histamina, glutamato, sal y tiramina (como los quesos fermentados, el chocolate, las nueces, el yogur, los plátanos, el cerdo, las comidas chinas y las bebidas con alcohol) pueden desencadenar una migraña como consecuencia de sus efectos vasoactivos, se recomienda a los migrañosos evitar tales alimentos, hacer tres comidas equilibradas al día y abstenerse de una dieta rica en carbohidratos. Se ha sugerido que otros factores ambientales que pueden precipitar la migraña son la luminosidad, el ejercicio físico, el cansancio, la falta de sueño, el hambre en, los traumatismos craneales y los cambios de tiempo o de la temperatura ambiental.

En la práctica muchos pacientes reciben tratamientos combinados, basados en un abordaje farmacológico y abordajes no farmacológicos como técnicas cognitivas, biofeedback con técnicas de relajación, observándose, que en el tiempo, las técnicas psicológicas aprendidas por los pacientes se mantenían más que las farmacológicas, dado que la capacidad de aprender de nuestro cerebro para auto controlarnos hasta en situaciones de dolor intenso, no tiene límite y con un buen entrenamiento cualquiera puede controlar estas técnicas y por lo tanto aumentar sus niveles de autocontrol cuando se estos males se somaticen.

Comment ( 1 )

  1. ReplyAlain Nuñez

    La cefalea es sin duda, una patología dolorosa y dura. Aunque no creo que siempre se produzca por el estrés diario. Se puede diagnosticar también por diferentes factores, por ejemplo la consumición de varios alimentos por su contenido nutricional o científico. A pesar de eso, estoy de acuerdo que existen más factores que produzcan esta enfermedad, como la de falta de sueño, los cambios de la temperatura ambiental, etc-

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